Llegué a mi hogar me cambié de ropa y baje hacia la cocina, saque una botella de vino y me serví una copa, tomo un sorbo y me adentro en mis pensamientos por lo que paso hace un momento en la oficina de Arthur, coloco mi mano sobre mi barbilla y con mi dedo acaricio mis labios, no dejo de pensar en el cuerpo de Arthur, no puedo negar que siento deseo de tenerlo, de que me bese de ser suya.
- ¿Es solo atracción? No puedo estar enamorada de él apenas lo conozco y si acepto lo que dice Mia solo usarlo por sexo, pero yo no soy así,...