Poco después llegó Marylin. Se veía un poco agotada y eso era obvio tomando en cuenta todo lo que tenía que hacer en la universidad. Era muy entregada a sus estudios y más ahora que estaba en la parte culminante y le faltaba poco para poder graduarse y ser una profesional.
—Disculpa la tardanza. Aunque ya sabes la razón. ¿Tienes mucho tiempo aquí? —le cuestionó, a lo que ella asintió.
—Pero no te preocupes, ya sé que estás muy ocupada con la universidad. Espero que haya salido todo bien.
La muchacha hizo una mueca, sabía que se esforzaba a lo máximo para obtener una buena calificación siempre, no dejó dejaba...