Camila se levantó de la cama, era un sábado. Por un lado, podía estar tranquila ya que no tendría que ir a estudiar, más bien, era su día de descanso y podía quedarse en cama todo el tiempo que quisiera, sin embargo no le apetecía hacer eso y pasar todo el día sin hacer nada, de hecho era algo aburrido.
Esperaba no encontrarse a Steven. Últimamente siempre la estaba regañando por una cosa y por la otra, incluso cuando se estaba esforzando en mejorar sus calificaciones y casi volvía a establecerse.
A pesar de sus intentos por huir de él, se lo encontró en la cocina, estaba preparando el desayuno...