—Nadie está hablando mal de ti, no estás entendiendo y mejor cambiemos de tema, no quiero que te fatigues, no cuando tenemos que salir, ¡vamos! Comeremos afuera y atente a las consecuencias porque nos llevaremos todo el día, mi cabello y nuestras uñas nos están esperando.
—Está bien, no tengo de otra que aceptar.
¡Esto será demasiado incómodo!
လ
Todo ha pasado como lo predije, la incomodidad se hace presente y es todo inevitable porque le advertí a Lucero que no era necesario que nosotras viniésemos acompañadas. Suficiente con las dos, ya terceros como que incomoda demasiado.
En todo el camino hacia el salón de belleza fue de absoluto silencio,...