Al entrar Patrick en la casa la primera que lo recibió fue la nana que prácticamente lo había criado, Emma Larson, era una amable mujer de unos cincuenta y cinco años, que ahora era Ama de Llaves de la mansión, pero cuando fue contratada por el matrimonio Hamilton hacían treinta y cinco, años había sido para servir de niñera de Patrick.
Y eso hizo durante casi diez años hasta que él comenzó a ir al colegio, pero a pesar de haber servido en otros puestos en la casa, nunca había dejado de prodigar cariño como si fuera su propio hijo.
—Mi pequeño, Pat —le dijo con tal tono de cariño...