[Mauricio Carlisle ministro de Justicia, pasó la noche sin dormir pensando en cómo plantearle al empresario Thomas Spencer que necesitaba protección personal, más allá de la que podía ofrecerle su cargo, le urgía un poder económico que no tenía ya que se había dedicado a la política y aunque tenía dinero, este provenía de una herencia familiar.
Él tomó lo que le correspondía y vive de eso y de su sueldo público, cómo no estaba involucrado en ningún negocio, esa fortuna solo disminuía cada mes.
Estaba convenciéndose de que una alianza con alguien relativamente desconocido, pero con mucho éxito empresarial, podía darle el respaldo que requería para enfrentarse al mafioso...