[Esa noche volvieron a dormir los cinco juntos. Estuvieron conversando hasta que Hoa les dijo que al siguiente día había escuela y trabajo, por lo que debían descansar para enfrentar el inicio de la jornada en la nueva semana.
Cada niño se fue acomodando en la gran cama sin intención alguna de abandonar la habitación, hasta quedar los tres en el medio de su padre y Hoa, tal como lo predijo Gaspar.
Hoa los vio y sonrió dulcemente, con cada gesto de ella hacia sus hijos se convencía más de lo perfecta que era. Había dado el paso de invitarla a mudarse con él sin cumplir lo que se prometió,...