[Una vez que los niños desaparecieron de su vista, Fionna se recompuso y asumió su actitud altiva y desafiante, por lo que con una gran sonrisa exclamó:
–Ahora tendrás que explicarles a los niños por qué su madre no está con ellos, ya saben que fuiste tú quien me hizo abandonarlos.
–Estás muy equivocada Fionna, mis hijos son muy inteligentes y rápidamente recordaran que incluso cuando vivías con ellos estabas ausente, no tengo nada que explicarles. Muchachos sáquenla de aquí.
–Gaspar, un momento, yo soy tu esposa, tengo derecho a estar aquí.
–Perdiste ese derecho en el momento en que comenzaste a revolcarte con Boris y quien sabe cuántos más,...