En el aeropuerto…
–¿Quiénes son ustedes y qué quieren? –le preguntó James Fabricatore a los hombres enviados por Thomas Spencer.
–Alguien está muy interesado en hablar con usted, acompáñenos por favor.
–¿Saben quién soy?
–Lo sabemos perfectamente, camine por favor.
Lo condujeron a una limosina, por lo que no opuso resistencia, solo sonrió levemente. Llegaron a una especie de club al cual ingresaron por una puerta lateral, allí lo esperaban Thomas Spencer y Mauricio Carlisle. Apenas los vio levantó las cejas.
–Entiendo perfectamente tu asombro James, las ironías de la vida, resulta que los hijos ilegítimos de James Fabricatore fueron los que sacaron sus ojos de hielo jajaja –expresó Thomas....