Ático de los Rodríguez, New York, Estados Unidos.
Alicia había atrapado los labios de Emiliano de manera apresurada, necesitaba terminar de desbordar todo lo que tenía en su interior, él en pocas palabras había dicho que la amaba, y eso, era mucho para ella, necesitaba mostrarle que ella también lo amaba.
—Espera—dijo Emiliano separándose del beso, Alicia abrió sus ojos y lo miró con el ceño arrugado, “¿Acaso después de todo lo que le dijo no la deseaba?” —Vayamos a nuestra habitación, quiero tomarme el tiempo para poder…—se inclinó hacia ella y dejó un beso en la curva de su cuello, haciendo que Alicia se estremeciera en su lugar, él...