Narra Dylan.
Me sentía tan bien, a pesar de la traición de mi hermana. Y es que todo estaba tomando el rumbo anhelado en mi historia; mi hijo estaba bien, y yo deseaba dedicarme a él al cien por ciento. No deseaba jamás separarme de él, jamás.
Salí de la clínica. Necesitaba desenmascarar a Marina; además, quería hablar con Gonzalo, contarle que el hijo de Helen era mi hijo, pero no solo para eso, sino también porque necesitaba que el pequeño Dylan llevara mi apellido, y que se enterara el mundo entero de que Dylan Mayora tenía un heredero.
Al llegar a la mansión, vi a Margarita llorando, y María...