Narra Dylan.
Llamé a Camilo por teléfono, porque el dolor en mi pierna era insoportable. La fuerza que había hecho la noche anterior me había dejado una lesión muy dolorosa, y casi no podía moverme, así que lo llamé para que fuese a buscarme.
—Camilo, ven a mi departamento por favor, necesito que vengas y traigas la silla de ruedas —le dije por teléfono.
Con un poco de dificultad me bañé y me vestí rápidamente, recordando la noche anterior con Helen. Parecía que tenía grabados sus besos, sus caricias, su piel en la mía; realmente la amaba.
A los pocos minutos llegó Camilo, así que le indiqué que me ayudara...