Gonzalo Bejerman
Esto es un jodido juego del destino. No puedo creer que esto me esté pasando en este preciso momento. Tal y como recuerdo de esta misma manera conocí a Violeta, pero eso es algo que ya he superado.
Nuevamente siento esa extraña sensación,cuando le di la mano en el consultorio creí que era a causa de los nervios, pero ahora me doy cuenta de que no es así.
La veo directo a los ojos y siento unas ganas de poseer sus labios de una manera que ni yo mismo sabría como explicar. La acerco más a mi ejerciendo fuerza en sus caderas y por todos los santos la...