Se levanta Leah con mucho entusiasmo, desconociendo aún las dudas de Derek. Días atrás había sentido, ligeros mareos, por lo que su amiga Eiza y la maestra Goldman, le sugirieron realizar una prueba de embarazo. Entra al baño y se dispone hacerla efectiva. Espera los minutos correspondientes y con mucha ansiedad, musita para sí misma:
«Estoy segura, que estoy embarazada». Asienta con mucha emoción, al cabo de unos minutos ingresa nuevamente al baño y no cabe duda, al parecer todo indica que está encinta.
Sale corriendo, como alma que lleva el diablo y se lanza, en la cama de Derek despertándolo de golpe.
—Leah por Dios ten cuidado—se despierta Derek...