Luego de enviar este mensaje miro de manera dulce y suave a Ángel y soltó una leve risita nerviosa mientras lo miraba, no podía contener sus sentimientos la verdad este la hacía sentir muy feliz.
— ¡Bueno, bueno! ¿Qué esperamos? ¡Ya es el momento de comer, si no la comida se pondrá fría y no queremos eso! No perdamos más el tiempo y ahora disfrutemos de esta hermosa velada, la verdad siempre he querido hacer esto contigo. – Dijo ángel con un tono de voz dulce y calmado mirando a los ojos a Claudia mientras de manera rápida y silenciosa cogió con sus manos los cubiertos para así comenzar a...