Luego de un gran rato esperando ya Claudia se encontraba al fin montada en un taxi, está se sentía muy mal pues el alcohol no era su mejor aliado, pero luego de todo la noche no había fluido nada mal pues a pesar de todo el problema en el bar conoció a un chico muy especial.
Claudia se encontraba entrando al taxi lentamente y de manera mareada, Lukas tocó la ventana delantera de la puerta y su amigo comenzó a bajar la ventanilla.
— ¡Llévala a casa sana y salva por favor! Está muy ebria y no tiene dinero para pagarte así que pregúntale que a dónde irá – saco de su bolsillo una paca de dinero y de ella tomo un billete de 100 euros –, allí esta el pago, pues no sé realmente hasta donde ira ella. – dijo Lukas de manera seria y a la vez muy académico.
Lukas miro a esta mujer y sonriendo metió su cuerpo por la ventana y toco la cara de esta mujer la cual estaba ya casi dormida, para que esta le prestará atención le dijo:
— Hey, antes de irme debes decirme tu nombre por lo menos... No sé me había olvidado preguntártelo. – Dijo Lukas con una mirada penetrante y una sonrisa pícara.
Claudia al sentir la mano de Lukas en su cara abrió sus ojos:
— ¿Mi nombre? Pues mi nombre es Claudia Martinez – Dijo está con un tono de voz bajo casi susurrando mientras nuevamente cerraba los ojos para así quedarse dormida.
Al ver esto Lukas soltó una sutil y linda mientras sacaba su cuerpo por la ventana.
— ¡Vamos ya, llévala a su hogar! Se está haciendo tarde. – Dijo Lukas mirando de manera seria a su amigó el cual al escuchar a Lukas hablar encendió el auto y comenzó a acelerar para ir hasta el lugar.
— Así que su nombre es Claudia Martinez... Es tan lindo como ella, realmente no me esperaba que mi noche terminará así pero no me arrepiento de nada. – Luego de decir esto Lukas comenzó a caminar nuevamente hasta donde se encontraba su automóvil estacionado para así salir hasta su hogar para descansar.
– Algunas horas después –
Claudia ya se encontraba acostada casi muerta en la cama de su habitación cuando de repente comienza a escuchar el timbre de su habitación sonar de manera aguda y varias veces, la persona que se encontraba buscando a la puerta al parecer se encontraba desesperada.
Está al escuchar el timbre tantas veces Claudia abrió sus ojos lentamente con un dolor de cabeza brutal, está se sentía súper mal y dando vueltas en su cama con sus manos en la cabeza esperaba a que simplemente la persona que estuviera afuera se largara, no deseaba hablar con nadie no tanto por lo sucedido con su pareja si no realmente por el dolor de cabeza y fatiga que tenía Claudia horrible.
— ¡Claudia levántate de esa maldita cama y ábreme la puerta! Se que estás allí no te hagas la loca. – Gritó Abril Walker atrás de la puerta mientras como loca tocaba el timbre.
Claudia al escuchar que se trataba de su amiga Abril cómo pudo casi que arrastrándose está comenzó a levantarse de la cama lentamente hasta al fin estar de pie, a Claudia todo le daba vuelta y la horrible resaca que tenía la estaba matando, está se colocó sus cotizas y comenzó a dirigirse hasta la puerta de su habitación, al llegar allí la abrió lentamente, al ya estar abierta lo único que escucho esta fueron los gritos locos que comenzó a lanzarle su amiga.
— ¡Claudia tengo más de diez minutos esperando que me abras esa bendita puerta! ¿Qué pasa contigo? Hoy tenemos que ir al trabajo, recuerda que tenemos una reunión muy importante y tú nada que sales, además de que me enviaste altas horas de la noche un mensaje y me dejaste súper intrigada ¿Qué esta sucediendo? Te escribí como siete mensajes y te llamé muchas veces pero nunca respondiste mis llamadas. – Gritando decía Abril mientras caminaba hasta adentro de la habitación de Claudia y colocaba su bolso en la cama mesa que está tenía.
— ¡Baja la voz coño! – dijo gritando Claudia mientras masajeaba su cabeza – ¡Ayer sucedieron muchas cosas de las cuales aún ni recuerdo! Pero lo que si recuerdo es que me estoy muriendo del dolor de cabeza.
Claudia comenzó a recordar la noche anterior y rápidamente se vino a su cabeza el momento en el que le escribió a su mejor amiga lo que estaba aconteciendo con su pareja el recuerdo fue muy fugaz y recordó como en el taxi saco su celular y le envío a su amiga
"— Amiga estoy a punto de descubrir todo, realmente me siento muy mal, cuando sepa todo te envío."
— Ya recordé lo del taxi Abril, pero realmente no quiero contarte nada si no me compras algo para la resaca, lo que te diré es muy fuerte y si te lo digo en estos momentos pues me estallara la cabeza de solo recordarlo. – dijo Claudia de manera suave y sutil mientras se sentaba en su cama.
— ¡Bueno amiga! Dame unos minutos iré a la farmacia de la esquina y te traeré algo para esa bendita resaca que debes de cargar encima. – Dijo Abril su roomie mientras se levantaba de la cama de ella y rápidamente se dirigía hasta la puerta, abrió la puerta y salió de la habitación de ambas.
Luego de salir de la habitación Claudia se acostó nuevamente para tratar de aliviar el dolor de cabeza que tenía pero mientras miraba el techo recordaba la noche de ayer, todo lo que había sucedido... Pero había algo que le aceleraba mucho su corazón y era el simple hecho de recordar la cara de aquel hermoso hombre que detuvo aquel otro hombre de su incesante acoso.
— Lo peor de todo es que ni siquiera recuerdo su nombre... Vamos ¿Es enserió? Claudia a acabas de descubrir a tu pareja con otra chica y no tuviste los pantalones para enfrentarlo y ahora de un momento a otro te comienza a gusta un chico desconocido... ¿Qué es lo que pasa por tu cabeza? – Dijo Claudia con un tono suave mientras miraba el techo, seguido de eso agarro la almohada de su cama y se la colocó en la cara – Bueno, no podemos negar de que realmente es muy hermoso, además de que te trato como lo que eres una reina, fue educado, te protegió ante aquel hombre, te montó en un taxi y te envío con alguien hasta acá...
Claudia había olvidado algunas cosas de aquella noche hasta que de la nada apareció ese recuerdo fugaz de el bochornoso momento en el que no pudo contener su vómito y lo soltó todo en el suelo llenando sus zapatos y las gomas de aquel hombre misterioso de vómito.
— ¡Ahh dios mío que horrible! ¿Por qué debí de conocerlo estando tan desarreglada, sin maquillaje y de paso alcoholizada? Enserió que el destino es muy cruel conmigo. – dijo Claudia con un tono de tristeza recordando aquel horrible momento, está comenzó a golpearse levemente la frente – ¡Soy una tonta! Muy tonta eres Claudia Martinez.
Luego de culparse por todo lo sucedido se abrió la puerta de la habitación y era nuevamente Abril Walker la cual traía algunas medicinas para que a esta se le pasará todo lo que tenía encima.
— ¡Okay aquí te traje algunas pastillas que yo utilizo cuando estoy así! – lanzó la bolsa con las pastillas a la cama de Claudia– Tomate las y por favor cuéntame ¡Todo con lujos y detalles! – dijo abril mientras se sentaba en su cama y mirando a Claudia arrugó su cara frunciendo el ceño – ¡Si ese maldito te hizo algo créeme que las va a apagar muy fuerte! Debemos de vengarnos de él como sea. – se levantó de la cama y se dirigió caminando lentamente hasta la nevera que tenían en la habitación, saco una botella de agua, luego de eso cerró la puerta y comenzó a caminar hasta donde su amiga, al llegar alli le coloco en su mano la botella. – Vamos tomate la pastilla, muero por saberlo.
Claudia comenzó a tomarse la pastilla, al hacerlo está se sentó en la cama y con su mirada al suelo empuñó su mano con mucha rabia, en ese instante empezó a contarle todo a su amiga mientras sus ojos se llenaban de lagrimas y su corazón lentamente se caía a pedazos.
— ¡Lo sabía ese maldito patán es una basura con todas las mujeres! Todas mis amigas que han estado con el me han dicho lo mismo, que es un vil controlador de mierda, solo se aprovecha de las mujeres a su conveniencia... Dios me cae tan mal. – Dijo Abril Walker mirando a su amiga Claudia.
Claudia de manera suave y triste no lo pudo evitar y rompió en llanto, luego de eso abrazo con fuerza a su amiga Abril – ¡Amiga soy una tonta! Tanto tiempo que le he dedicado a esta relación y la verdad no ha servido para nada el haciendo de las suyas y yo como una tonta creyendo en él, ya estoy cansada de que siempre ocurra lo mismo!
Abril comenzó a acariciar el cabello de su amiga Claudia tratando de calmarla mientras está lloraba en su hombro muy triste por todo lo que aquel hombre le había hecho. — ¿Y dime qué hiciste? ¿Ya le terminaste? Dime por favor que no interrumpirte su cita haciéndole un show ¿No? – dijo abril mientras aún acariciaba el cabello de Claudia.
— Estuve a punto de explotar y comérmelo vivo en aquel lugar pero no, no hice nada... Él no sabe que yo me he enterado, pero la verdad a lo que me sienta mejor terminaré todo con ese patán, ya estoy cansada de tanto... – Dijo Claudia entre lágrimas mientras miraba a su amiga.
— No te preocupes amiga, hiciste lo correcto, ahora debemos de buscar la manera perfecta en que este estúpido se entere de que con las mujeres no se juega... Debemos de demostrarle de todo lo que somos capaces. – Dijo Abril mirando a los ojos a su amiga Claudia hundida en la rabia que tenía.