POV: Adam.
—Solicita el equipo completo en la compañía de Marcus, a partir de mañana quiero guardia para Amaia las veinticuatro horas.
—Sí, señor —exclama Henry, con un seco asentimiento.
Cuando pierdo de vista a Amaia dentro del edificio, me subo al auto y Henry me sigue. Me acomodo en el asiento de cuero y no puedo dejar de sentir su exquisito olor, aunque no sé si son ideas mías o de verdad se mantiene aquí dentro. Cierro los ojos y recuesto mi cabeza por completo hacia atrás, respiro profundo para calmar todo lo que soy ahora mismo; una mezcla de deseo con verdadero interés emocional. Esa mujer es más...