ANDREA.-
Dos días Después.-
- ¿Seguro que no quieres que te acompañe a cenar? –Me dice Omar con una mirada triste-
- Sí, Omar quiero estar sola un rato, después te invito a cenar te lo prometo –Le doy un beso en la mejilla-
Tomo mi bandolero y salgo del apartamento, voy camino a conversar con el papa de Miguel Ángel y Mateo, bueno más que conversar es escuchar que es lo que tiene que explicar este señor, tomo un taxi hasta el restaurante, obviamente escogí el lugar como había acordado, la verdad no confiaba en él, si ha tenido su vida en secreto, seguro querrá mantenerla así.
No, no...