Isabella y Margaret se instalaban en su nuevo pent-house y aunque les dieron indicaciones al nuevo personal de servicio que trabajaría para ellas con los arreglos a su llegada, tuvieron un día muy ajetreado y cansado.
Ellas no esperaban ninguna visita en su primer día en otro país, sin embargo, esa misma tarde, sonó un fuerte golpeteo de la puerta principal.
— ¿Señora? — Una joven del servicio llamó la atención de Isabella, quien estaba en su habitación preparando todo para su primer día en la universidad al día siguiente.
— ¿Sí?
— Un caballero la busca…
— ¿Quién? — Isabella sintió un sobresalto en el corazón, ¿podría ser que...