"Te amé en tu oscuridad" - Romanos 5:8
"Hueles como él", dice apretando la mandíbula mientras muele los dientes de manera dolorosa.
Él baja la cabeza y entierra su rostro en mi cuello, colocando ambas manos en mi cintura. Un escalofrío recorre mi cuerpo con el contacto y pequeños cosquilleos eléctricos se desatan con cada roce.
Pronto, la ira se apodera de mis rasgos cuando me doy cuenta de que sus palabras se registran en mi mente. Lo empujo, tomándolo desprevenido ya que no esperaba que lo hiciera, y él retrocede tambaleándose en el proceso. Aprovecho la oportunidad y me alejo, poniendo distancia entre nosotros.
"Claro que sí. Porque él...