Por otro lado, Alexis y Cayetana formaban una pareja oficial, pero mantenían su relación en secreto, siguiendo el deseo de ella para evitar enfrentamientos similares a los de su hermana con sus padres. Alexis respetaba esta decisión, profundamente enamorado después de numerosos encuentros clandestinos que habían trascendido la mera atracción física.
Aunque su relación era algo tóxica, el amor de ella por él era inmenso, y viceversa. Se complementaban de manera única.
—¿Dónde has estado últimamente? —le reprochó Alexis un día al verla llegar al apartamento secreto que compartían—. No has venido a verme desde hace dos días. ¿Qué pasa?.
—No es nada... —mintió ella, sintiéndose exhausta—, es solo que......