La recepción y la decepción.
Narra Nahia Anderson.
Salimos del lugar donde se realizó la ceremonia, y el fotógrafo nos llama para una sesión de fotos privada, en un área del jardín preparada para nosotros, mientras los invitados se acomodan en medio de una gran carpa.
Después del incómodo episodio entre Noah y Ryan, este momento de tranquilidad, solo entre nosotros dos, me reconforta un poco, me permite al fin mirarlo a los ojos y calmar esos nervios absurdos que sentí durante la ceremonia.
«¿Te das cuenta Nahia? Todo eran simples paranoias tuyas» me repito cuando él me da un beso apasionado y me siento más tranquila.
La sesión de...