[XIÁN]
El calor de los rayos del sol pegando sobre mí, y una extraña sensación hacen que abra mis ojos. Estoy completamente desorientado, no solo porque he pasado la noche en la playa, sino porque ella está durmiendo plácidamente usando mi torso como su almohada. En este instante su rostro refleja paz, y no me atrevo a ni siquiera acariciar su cabello así muera de ganas de hacerlo. No quiero que se asuste ni que me rechace.
Como me gustaría poder hacerle olvidar todo, hacer que vuelva a sonreír, a ser esa mujer segura que era, y regresarle cada una de sus ilusiones, pero supongo que esto será cuestión de...