Punto de vista, Abril...
Mis manos comenzaron a temblar, me sentía impotente, no sabía que hacer en estos momentos, era como si un camión se me hubiera tirado encima, era una pesadilla, me inquietaba todo esto.
La familia que yo creí de hierro, las personas más indomables, poderosas y correctas, en este momento demostraban que también tenían defectos así como virtudes, pero que eran mucho mayores los problemas que les había tocado superar como familia que lo que habían disfrutado en conjunto de su vida, jamás pensé que las razones por las cuáles mi esposo no salía de casa ni me dejaba tan siquiera pensar en ir a la universidad,...