Punto de vista, abril...
Mi esposo contestó una llamada que llegó a su teléfono, era la primera vez que simplemente se quedaba en total y absoluto silencio.
Pude notar que mi esposo había cambiado totalmente la forma de su cara, era algo indescifrable, solo me abrazaba con tanta fuerza que creía que mis huesos se romperían entre sus brazos.
Llegamos a la casa de mis suegros, pero está vez la casa estaba con mucha mayor seguridad, había muchos hombres alrededor de la mansión, había hasta perros de rastreo, ¿Qué había pasado?, esa era mi pregunta, a la cual paso a ser, ¿Qué estaba pasando?, en el mismo instante que bajamos...