Alexandra
El sonido de mi móvil me anuncia una llamada, veo en la pantalla que es Sebastian, cuando contesto escucho ruido.
— ¿Ale? ¿Hermosa? —escucho que me llama, pero las palabras no salen, las lágrimas caen mientras me cubro mi boca para callar el jadeo de dolor, cuelgo. Vuelve a llamar, pero apago el móvil, lloro abrazada a su almohada. Siento dolor, un dolor insoportable, haciendo que despierta asustada de mi sueño, cuando siento humedad, me levanto encendiendo la luz con dificultad, lanzo una mirada a la cama y es cuando entro en pánico: Sangre.
Llamo a Annie a horas de la madrugada, me pide que no me mueva que...