Sebastian Goldberg
Ajusto mi gabardina mientras espero a Emily afuera del hospital dónde hace guardia, hace frío, hecho aire caliente contra mis palmas para darles un poco de calor. Veo pasar a la gente que entra y sale a urgencias. Al ver ese mensaje me había dado una idea, una parte de mí, me ha impulsado a venir a verla. Repito lo mismo con mis manos, cuando levanto mi mirada, viene saliendo Emily. No sabía que estaría aquí de pie afuera del hospital donde trabaja, había buscado contactos e investigado la hora a la que saldría de su guardia. Ella está distraída con su bolso, sale, luego camina hacia el...