Henry Goldberg
“Ajusto mi pajarita frente al espejo, observo a un Henry feliz, emocionado, a solo tres meses de relación con Molly, había decidido seguir mi vida a su lado, en matrimonio. Habíamos tenido muchas citas después de la pedida de mano, recuerdo tan bien ese día, sonrío más emocionado al ver su reacción, sus lágrimas cayendo por sus mejillas color escarlata, nos habíamos quedado a cenar, luego regresamos a mi departamento y le hice el amor hasta el amanecer, despertar a su lado es un sentimiento indescriptible, todo lo que me hacía sentir, era mágico. Sonrío como un tonto frente al espejo. Lanzo una mirada al reloj y tengo...