Punto de vista de Lorenzo
¿Por qué me hiciste esto, Evangelina?
¿Qué hice yo para merecer esto?
¿Cómo pudiste dejarme así? ¿Por qué tuviste que irte? ¿Por qué?
Estaba, por decirlo de alguna manera, devastado y en negación. No podía aceptar el hecho de que ella se había ido, no lo aceptaría.
Sin embargo, mis lágrimas ya habían aceptado la verdad, corriendo por mi rostro y cayendo sobre el cabello de Evangelina.
Aún la tenía en mis brazos, la sostenía cerca de mí.
No quiero dejarla ir, nunca.
—Lorenzo —escuché una voz familiar.
Miré hacia arriba y vi a mi padre de pie entre los árboles, con una expresión triste...