El punto de vista de Leia
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Golpeé lentamente la puerta de la habitación de Stephen, mirando en todas direcciones para que nadie pudiera verme. Pronto, la puerta se abrió de par en par y Stephen entrecerró los ojos y me miró.
¡Está bien! No estaba contento de verme aquí, frente a su habitación a esta hora.
-¿Qué haces aquí? -preguntó groseramente pero en tono bajo.
No sabía qué estaba pensando antes de venir aquí.
Fue su lobo quien mostró algo de afecto hacia mí.
Ahora que su humano tenía el control, seguramente me echaría lejos de él.
—Lo… lo siento —me disculpé—. Nunca debí haber venido aquí en primer...