Punto de vista de Aleena
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¡¡¡La próxima noche!!!
Tal como lo esperaba, pude sentir varias miradas sobre mí como si ese Beta hubiera asignado a los miembros de su manada la tarea de vigilarme. Pero lo que no sabían es que yo no iba a hacer nada esta noche. Miré a mi mamá, que sostenía el cuenco de agua de rosas en su mano para rociarlo sobre Daniel, y la excusa que dio al respecto fue que era una especie de agua de rosas sagrada que se rociaba sobre las parejas recién apareadas individualmente, para fortalecer el vínculo entre ellos.
Ya había rociado agua de rosas normal sobre Eva,...