Al volver a sus labios, le susurra. —deseo ir más allá de besos y caricias
—tengo miedo...— Ada se vuelve a poner tensa —quizás... Quizás no soy una mujer totalmente, pero comprende que yo...— Ada retiene sus palabras
—eres virgen, lo sé, y eso me tiene atrapado, deseo hacerte mía en este instante
—Un poco de paciencia señor Grey, cómo dijo usted, ir un poco más allá para conocernos y dejar la vergüenza a un lado. Yo estoy poniendo de mi parte aunque quizás, sea algo infantil
—no lo eres— posa su mano en la mejilla derecha de Ada —para mi eres valiosa Adamaris de Grey, prométeme que seré yo...