P.O.V Aleksander
Le hago señas al barman, lo intimido con la mirada, aunque no sea mi intención, de solo verme se siente cohibido. Idiota. Tal vez ha visto a mi equipo de seguridad merodeando en la zona, lo que le da una idea de cuan importante soy.
—Whiskey, dos copas —ordeno.
—Sí señor —se va por lo que he pedido.
Miro alrededor, es un club común, baile provocativo de mujeres sobre un tubo, la destreza con la que se mueven no me apantalla, tampoco me siento atraído sexualmente hacia alguna de ellas. Esa parte de mí ya no existe, Luna ha hecho eso, si supiera que estoy frecuentando un sitio...