Sylvia se sentía a éstas alturas privilegiada al ser una persona que se había criado en un orfanato, comprendiendo que al morir su madre todo lo sucedido en su vida había tenido el propósito de vivir las experiencias más maravillosas jamás imaginadas.
Tenía más de lo que había soñado, un esposo maravilloso a quien amaba, hijos, sabía quien era su padre y ahora lo tenía con ella aprovechando cada momento de esa maravillosa bendición.
Además tenía abundancia financiera, algo que nunca pasó por sus pensamientos, pero allí estaba viviendo holgadamente, podía ayudar a muchos niños sin hogar a través de fundaciones sin fines de lucro.
Se sentía muy útil, de...