Hafid y Sylvia prepararon todo para su viaje emergente, llamaron a Halima para que estuviera a cargo y no se preocuparon por más nada, solo llevaron al pequeño de casi dos años.
Estaban bastante emocionados por firmar por fin los papeles de la adopción legal de la pequeña Mélanie, además aprovecharon de visitar a los abuelos de Sylvia.
Los niños llegaron esa tarde a casa del colegio, y al encontrar a la abuela Halima allí, se quedaron extrañados.
— Hola abuela,— dijo Farid— ¿sucedió algo que estás acá y papá y mamá no?
— Tuvieron un viaje de emergencia estarán unos días fuera, mientras estén conmigo, espero les guste y...