Mia dio un suspiro mientras se retiraba su indumentaria y lo guardaba. Estaba cansada, no había pasado una buena noche, para ser exactos no había descansado como debía desde hace tres días. El mismo tiempo en el que no veía a Giovanni. Extrañaba tantas cosas de él; su cuerpo envolviéndola, abrir los ojos y ser lo primero que veía, su poco sentido del humor y la lista podía continuar por mucho más.
La primera noche sin él, había sido la peor de todas. Había llorado como hace mucho tiempo no hacía. Confesar su amor y recibir silencio a cambio la había dañado más de lo había dejado ver.
Trabajar había...