—No nos ha ido tan mal con mis padres, ¿no? — me pregunta mientras entramos a nuestra habitación para finalmente descansar.
Ya son más de las once de la noche y sus padres se han ido apenas hace como una media hora. Voy hacia el walking closet, busco un camisón y regreso a la habitación para dejarlo sobre la cama mientras me desvisto —la verdad que su reacción ha sido muchísimo mejor de lo que esperaba — explico mientras llevo mis manos hacia mi espalda e intento comenzar a bajar la cremallera del vestido, pero honestamente me es bastante complicado.
Él se ubica detrás de mí y lleva sus manos...