Al día siguiente:
Hoy ha sido uno de esos días donde el levantarme de la cama ha sido prácticamente imposible. Apenas he podido dormir, y lo poco que lo he hecho, ha sido muy mal a causa de las náuseas y los pensamientos que se cruzaban por mi cabeza. Lo positivo de esto es que Lucas ha estado cuidándome todo el día y que se ha encargado de absolutamente todo.
—Bella...— le escucho decir mientras entra a la habitación.
Termino de subir la cremallera del vestido que me he puesto y le miro a través del reflejo del espejo —¿sí?—
—Ha llegado tu.... Eh... Alejandro...— dice finalmente.
—Ya bajo, ¡ufff!......