Capítulo 8.
Examen.
Ada.
No pude dormir, parezco una adolescente enamorada, apenas y estudio para el examen de estadísticas, pero supongo que haber prestado atención en clases y estudiar con unos compañeros sería suficiente.
—Hija, ven a desayunar, no puedes ir a un examen con el estómago vacío. —Mi madre preparó tostadas con queso y té con leche, no pude evitar pensar en Bruno, cada mañana le llevo té o café, pero nunca le di ni un pedazo de pan o alguna galleta.
—Sí, saldré enseguida, así vuelvo a leer algo antes de entrar a clases. —Mastico rápidamente, aunque la verdad era que me apenaba mirar a mi madre, pronto...