POV : MAXIMUS.
“¡Una niña!”
Savannah había dicho que era una niña y yo no podía creerlo. No conseguía la manera de calmar el embate de nervios, emoción, miedo, ira, alegría y desesperación.
Apenas había logrado salir de la habitación del hotel para correr al coche con el teléfono pegado a mi oreja mientras escuchaba la voz de mi bruja valiente que no deja de decirme que todo está bien.
Está sana, es hermosa, es nuestra.
Sentía que las piernas me temblaban y que no lograría llegar a mi coche. La escalera para llegar al estacionamiento subterráneo se me hacía interminable mientras el nudo en mi garganta se acentuaba y...