POV: MAXIMUS.
No podía esperar a que amanezca. Nos habíamos saltado la cena por culpa del deseo y la pasión; después de haberlo hecho cuatro veces más hasta la madrugada, me había quedado con un hambre insoportable.
Savannah se veía tierna, serena y apacible, envuelta en las sabanas de su cama, pero ahora no tenía manera de engañarme, no después de haberla conocido como la conocí a lo largo de esa noche.
Sin darme cuenta sonreí y acaricié su mejilla llevando la yema de mis dedos hasta sus labios para sentir una vez más el cálido tacto de su suavidad.
Me incorporé con calma, no quería arruinarle el descanso a...