Cuando Austin pudo verlo lo encontró consciente y sonriéndole a la enfermera a pesar de que su rostro estaba inflamado y morado por tantos hematomas.
–Jared explícame, ¿cómo fue que te asaltaron y todas tus pertenencias están aquí? –señaló Austin, mostrándole una bolsa plástica con su billetera, su celular, su reloj y sus anillos.
–¿Por qué crees que estoy así?, defendí mis cosas con uñas y dientes.
–¿Llamo a Neal para que pongas la denuncia?
–No vale la pena, finalmente no se llevaron nada y la verdad solo les vi los puños no sus rostros.
–¿Dónde estabas?, tardaste en llegar aquí.
–Estaba por las afueras, debía verme con alguien y...