Al otro día cuando se reunieron para asistir a la reunión, Clarice evitaba mirarlo y Derek moría por ofrecerle disculpas, así que se acercó a ella:
–Clarice, te debo una disculpa, anoche me sorprendió la chica y no actúe apropiadamente, tú y yo teníamos una conversación pendiente.
–No se preocupe señor Kendall, todo olvidado y no hay nada pendiente salvo trabajo –dijo sonriendo, pero aún no lo miraba.
–Aquí está nuestro auto –anunció Marlon y los tres se subieron al mismo.
***
En el trayecto Kendall recordaba la noche anterior con Marijo…
–Bueno guapo, tenemos que aprovechar este encuentro.
–No Marijo, no vamos a aprovechar nada.
–¿Por qué?, hace meses...