Marcus ve a su suegra salir preocupada, Maite tiene razón, el momento de tensión que acaban de vivir, le afectó.
Marcus sale del despacho y se va al jardín, donde se encuentra el resto de la familia disfrutando del Sol de la mañana, le quita a Jann al niño de los brazos cargándolo, pero Andrés protesta para regresar a los brazos de su padre.
—Pequeño traidor, igual que tu padre —se lo regresa sin poder hacer nada más.
—¿Mi mamá? —Maite se acerca a su esposo, ya que no la ve.
—En su habitación —responde preocupado—, tenías razón, ella no está bien.
—Sí, lo mejor será regresar mañana, me preocupa...