Chapter 6 papá ¿Qué haces aquí?

Chapter 6 papá ¿Qué haces aquí?

—Entiendo por qué lo quieres hacer, sobre todo por mi papá que no quiere razonar, pero tomar la decisión de casarnos… es algo apresurado. No tienes por qué sentirte en la obligación de pedirme matrimonio, no deseo casarme de ese modo.

Se niega rotundamente, nunca ha estado de acuerpo con una boda obliga sin importar la razón.

—Ambos sabemos que tu padre no va a aceptar esto y siempre buscará la manera de hacerme a un lado —le explica el motivo por el cual le está haciendo la propuesta.

—Al menos déjame pensarlo —le pide nerviosa, no quiere seguir saltándose esos momentos que deberían ser especiales—, no estoy en condiciones para estar lidiando con una boda, en pocos días tengo la consulta y espero que me dé el alta.

—¿Seguirás viviendo con tus abuelos? —cambia el tema, notando que no fue una buena estrategia de su parte hacer la propuesta.

—Pretendo regresar a mi apartamento, aunque mis abuelos no son iguales a mis padres, sigo estando en su casa, no voy a tener la misma libertad que estando en mi propio apartamento.

—Está bien, solo sé consciente de que no solo eres tú, también debes de pensar en nuestro hijo. En lo que sea mejor para él.

Poco después les informan que la cena está lista, por lo que ambos entran encontrando a sus abuelos sentados en la mesa esperando por ellos. La cena resulta agradable, aunque Leticia no deja de sentirse observada por su abuela, que la analiza como si intentara descubrir algo.

A la mañana siguiente, Leticia baja a desayunar con sus abuelos antes de que salgan a la empresa, ya se ha mal acostumbrado nuevamente a comer acompañada, por lo que tendrá algo de problemas cuando regrese al apartamento y se encuentre sola.

—Buenos días abuelos —los saluda dándoles un beso en la mejilla a cada uno.

—¿Cómo pasaste la noche? —le pregunta su abuela notándola más descansada.

—Estoy empezando a dormir un poco mejor, ya el dolor que sentía en la zona baja ha disminuido bastante, solo cuando hago ciertos movimientos como agacharme siento la punzada.

—Los primeros tres meses siempre son los más delicados, mientras que te cuides, cuides la alimentación y no te pongas a hacer rubiera, no tendrás problemas.

—Pensé que estarías un poco más mayor cuando viera a mi primer bisnieto, pero venos aquí, a meses de conocerlo —Gerard la ve con una sonrisa en los labios, ansioso por la espera.

—Abuelo, últimamente estás muy nostálgico.

—La edad no pasa en vano mi niña, algún día cuando tengas mi edad lo vas a entender. Cuando uno llega a cierta edad y ve hacia atrás, te das cuenta lo rápido que se te escapa el tiempo y lo poco que disfrutas. No cometas el mismo error, no dejes nada para después.

El desayuno se vuelve un poco triste, Gerard recordando cuando sus hijos estaban pequeños, contándole ciertas anécdotas a Leticia que la hacen reír muchísimo.

Poco después sus abuelos se van, quedando sola con el personal, por lo que se va al jardín y se recuesta en una de las tumbonas y revisa sus redes sociales encontrándose con una noticia nada agradable.

Michael Kors y Xiomara Lancaster han unido sus vidas en matrimonio.

Unas fotos de ellos saliendo de la iglesia luciendo radiante y felices. Los ojos de Leticia se cristalizan debido a las lágrimas y siente su corazón oprimirse en su pecho, el dolor de la traición de su mejor amiga y de su novio reaparece derrumbado todo a su alrededor.

—¡Cómo pude ser tan estúpida y nunca darme cuenta!

Las ganas de pasar un día diferente fuera de su habitación se van por el retrete, por lo que sube a su habitación y se encierra, deseando que los días pasen, la herida sane y ese dolor desaparezca.

El día de la consulta con la obstetra ha llegado al fin. Leticia se siente un poco nerviosa, no sabe qué esperar de esta visita, tan solo desea que le dé el alta médica y poder continuar con su vida.

En la clínica se encuentra con Jann, por algún motivo, verlo allí ansioso la hace sentir feliz, después de todo el que las cosas hayan sucedido con él, no fue tan malo.

—El embarazo te sienta bien, te ves hermosa —sonríe al verla llegar. A su parecer se ve radiante, con un brillo único y especial.

—Gracias —sonríe incomoda, no está acostumbrada a ese tipo de halagos—. Me alegra que hayas podido venir.

—Te dije que seré un padre presente, no quiero perderme de ningún momento especial y esos inician desde las consultas. Ojala podamos saber que será —se siente feliz y esa felicidad no se compara a nada de lo que ha experimentado.

Entran juntos hacia el área de consultas y Leticia le entregas el control de citas a la secretaría de la doctora, luego de llenar unos formularios, se sientan a esperar a que sean llamados.

—Listo, solo queda esperar.

Leticia se siente nerviosa por lo que mueve su pierna de arriba abajo, solo espera que todo salga bien, sin más inconvenientes, aunque tenerlo a él a su lado también contribuye a sus nervios.

—Tranquila, todo va a salir bien, ya lo verás —coloca la mano en su pierna, haciendo que ella deje de moverla.

—Leticia Brenner, pasé, la doctora espera por usted —le informa la secretaria indicándole el consultorio al que debe entrar.

Jann abre la puerta para ella y ambos se sientan frente a la doctora.

—¿Cómo te has sentido? ¿Qué tal van los dolores? —sonríe a la pareja, notando los nervios en ambos.

Leticia le platica cómo ha sido estas últimas semanas, mientras que le entrega los resultados de los exámenes que le pidió.

La doctora ve que todo va marchando bien, contesta algunas preguntas para luego pasarla al área de la ecografía y cerciorarse de que todo esté en orden.

—Estamos de 12 semanas, aquí está su bebé y por lo que se ve, está muy bien y ahora vamos a escuchar su corazoncito.

Leticia ve la pantalla tratando de entender lo que la doctora les está explicando, mientras que Jann no suelta su mano sin dejar de ver a la pantalla, cuando ambos escuchan el corazoncito de su hijo, se dejan llevar por la emoción.

—Se escucha claro y fuerte, este bebé está luchando como todo un guerrero. Así que, por los momentos, no veo nada de lo que debamos preocuparnos.

La doctora le entrega unas servilletas para que se limpie, luego pasar al otro lado del consultorio y dar las últimas recomendaciones.

—¿Puedo retomar el trabajo o todavía debería seguir de reposo? —le pregunta ansiosa, ya no quiere seguir encerrada.

—Puede retomar el trabajo, pero nada de usar zapatos de tacón, estar cargando peso, subir escaleras y mucho menos emociones fuertes, debes de tratar de mantener las precauciones por al menos unos dos meses más y hasta que termines tu embarazo, estar tranquila. Para ninguna mujer embarazada es saludable estar bajo mucha presión o tensión.

Jann ve a Leticia, sabiendo que teniendo a Marcus desafiándolos, no será nada fácil el que ella tenga un embarazo tranquilo.

—Por los momentos esto es todo, nos vemos nuevamente dentro de un mes.

—Muchas gracias doctora.

Ambos salen de la consulta y Leticia respira aliviada, Jann se ríe al darse cuenta de su gesto.

—¿Tienes planes? —le pregunta dándose cuenta que no quiere regresar aun.

—Realmente no —responde casual, pero al verlo de reojo parece ver a un chico divertido a punto de hacer una travesura.

—Te invito a cenar entonces.

Leticia acepta feliz, el haber escuchado su corazoncito de su hijo por primera vez, la llenó de una felicidad que no sabía que existía.

De camino al restaurante, Leticia le toma foto a las imágenes que le entregó la doctora de su bebé y se la envía a su madre, contándole brevemente cómo le fue en la consulta.

Maite recibe las imágenes emocionada, haciéndole recordar cuando quedo embarazada de Leticia y la vio por primera vez a través de aquella pantalla.

—Marcus mira —le muestra emocionada las fotos— es nuestro nieto o nieta. Aww que ternura.

—¿Qué le dijo la doctora? ¿Ya está fuera de peligro? —le pregunta viendo la imagen.

—Me dice que todo salió bien, por sugerencia debe evitar ciertas cosas, pero sobre todo llevar un embarazo tranquilo —recalca eso último viendo a su esposo achinando los ojos— Así que nada de peleas ya.

—Mientras que ese idiota se mantenga alejado de mi hija, no habrán problemas —le devuelve el teléfono fijando la vista en los documentos que tiene al frente.

—Sabes que eso no va a suceder, es el padre de ese bebé y tiene derechos.

—No tiene ningún derecho que reclamar después de lo que hizo ¿Leticia ya llegó a casa? —Pregunta cambiando de tema— ¿quién la acompaño a la consulta?

—Jann la acompañó y ahorita están cenando juntos.

Le contesta distraída contemplando las faticos, cuando siente que él se levanta de golpe haciendo que uno retratos que tenían sobre el escritorio caigan.

—¿Cómo que ese desgraciado anda con ella? —pregunta molesto, poniéndose rojo.

—Marcus contrólate, no vamos a empezar.

Marcus sale de la oficina llamando por teléfono para que le tengan el jet listo, pensando que tendrá que hacerle entender por las malas que se alejen de su hija.

—Marcus, si subes a ese Jet y le hace un escándalo a Leticia vamos a tener problemas, ella necesita tener un embarazo tranquilo o ¿es que acaso quieres que ella pierda el bebé?

Marcus solo la observa por unos segundos cuando en su interior desea que algo como eso ocurra.

Jann y Leticia están terminando de cenar, hacía mucho que ella no se reía tanto, ni siquiera con Michael había logrado conectar como lo ha hecho con él.

—¿De veras tienes 40? —le pregunta divertida.

—45 años —le dice con orgullo, es un alivio aparentar menos.

—Físicamente se ve que no tienes 30, pero tu forma de ser tan jovial te ayuda a aparentar menos de lo que tienes. Espero no ser indiscreta pero me parece extraño que hasta hace unos meses intentarás casarte —su vena curiosa sale a flote sin poder evitarlo.

—Siempre estuve pendiente de que tu padre no cometiera alguna locura y luego simplemente me acostumbré tener una vida solitaria, cuando la conocí a ella todo cambió, en un instante pensé que había llegado el momento de simplemente pensar en mí e intentarlo.

Aunque mantiene una sonrisa en su cara se nota que es forzado, el hablar de ella y recordar la forma en la que se enteró, hace que la presión en su pecho se instale nuevamente y Leticia lo nota.

—Es duro enterarte que la persona en la que confiaste y en la que imaginaste una vida te estuvo mintiendo. En mi caso no solo fue mi novio, también mi mejor amiga, ambos me estuvieron viendo la cara de estúpida y el hecho de que ninguno de los dos se haya atrevido a decirme nada, fue lo que más me dolió.

—Vi por las redes sociales que ya se casaron.

—Sí, así es.

Jann coloca su mano sobre la de ella intentando consolarla, cuando una voz conocida resuena por el lugar.

—¿Papá qué haces aquí?

Leticia se pone en medio de ambos, no está dispuesta a permitir que su padre lo siga teniendo de saco de boxeo.

—Apártate Leticia, que esto es un asunto entre él y yo —ruge molesto, sin importar que el personal del lugar estén alerta.

—No me voy a apartar papá, porque la realidad es que esto es un asunto entre él y yo, tú no tienes nada que ver en esto.

—Entonces sí es verdad, ¿ustedes tienen una relación? —le pregunta decepcionado.

—No hay peor ciego que el que no quiere ver, ambos te explicamos la situación, pero sigues negado a creerlo, piensa lo que quieras. Vámonos Jann.

Category
Dark
Set up