Los días siguientes a su partida, ambos cumplen con su parte del trato. Es poco lo que le cuenta Jann sobre lo que está sucediendo, pero hay una frase que le repite cada vez que están a punto de colgar la llamada: Voy a estar bien, confía en mí.
Aún no había amanecido cuando se despierta sobresaltada, intenta volver a dormir pero no lo logra, por lo que se va a la cocina por un poco de leche tibia para luego acostarse, logrando conciliar el sueño.
—Señora —dan dos toques en la puerta— señora.
Leticia se remueve en la cama colocando una almohada en su cara cuando escucha que la...