Hanna.
- “Gracias a un engaño, una enorme trampa, que ese hombre, que nunca me dejo de buscarme, sobre todo cuando supo que era padre, me hizo. Roy y Ailan ya tenían tres meses cuando nos reunimos.”- me dijo casi muerta de risa mientras se acordaba de ese tiempo.
Yo por mi parte recordé las mil y una jugarretas que me había hecho el Alfa, sobre todo con el maldito contrato, y suspiré indignada.
- “Al parecer lo de salirse con la suya, como sea, en un gesto heredado ¿no?”- dije sin poder evitarlo.
- “Sobre todo con Roy, es el clon de su padre, desde mucho antes de nacer,...