Roy.
- “Y recuerda, no te creas todo lo que vez en las redes estúpido, y trata a las mujeres con respeto, o volveré para arrancarte, con mis manos, lo que te queda de hombre, ¡Maldito cerdo de mierda!”- Dijo la bruja de ojos hipnóticos, de espalda a nosotros.
Casi no podía creer que esa pequeña bruja de cuerpo de diosa, y lengua de víbora, diera esos golpes a un hombre, tan certeros y humillantes, hasta mis escoltas tenían problemas para aguantar las ganas de reírse, que provocaba ver a una mujer la mitad de ese hombre, con este último arrodillado, mientras ella lo abofeteaba, por una dama, la mitad...