Hanna.
- “No, no me quejaré de que al final no trajeras a Charlot esta noche, esta preciosidad me gusta más, Josep, con ese cuerpo, y esos ojos, me lo pasaré bien”- oí que decían, entre nebulosas, uno de esos asquerosos hombres, mientras yo luchaba, sin poder evitar que mi cabeza y mi cuerpo cayera hacia atrás, siendo atraído por el cuerpo del hijo puta de Collins, el maldito me había drogado, en algún momento.
- “Recordar es mía primero, luego cuando acabe, os llamaré, y nos iremos turnando, el ultimo que no olvide darle la droga restante que queda, para que lo olvide todo, y pueda llevarla de regreso...