Punto de vista de Jonah
Cuando por fin salgo de la casa de la manada, son las tres de la tarde. Echo un vistazo a mi celular y encuentro diez llamadas perdidas del imb*cil que me metió en esta situación. Me dirijo a la arboleda detrás de la casa, me desvisto a toda prisa detrás de un árbol y meto mi ropa en la mochila que traigo conmigo siempre que vengo aquí. Entonces mis huesos comienzan a romperse y se reforman mientras me convierto en Thor, un enorme lobo blanco con una pata negra y parches oscuros en el ojo izquierdo y la oreja derecha. Sus ojos son de un...